Los que sois seguidores asiduos de este blog, puede que ya sepáis que nuestra carpintería (una de las primeras obras publicadas en este blog) y la locomotora (publicada más recientemente) se despacharon para México… pues ya se fueron para el mismo sitio también la tienda de ultramarinos y el molino, y para celebrar que hayan encontrado un nuevo dueño, hoy publicamos unas cuantas fotos nuevas de ambas obras, incluidos unos foto-montajes hechos por Anna con Photoshop.
Empezamos con la tienda de ultramarinos. ¿Recordáis a la tendera? Pues desde la última publicación de la tienda de ultramarinos, Doña Filomena empleó un ayudante, que es el hombrecillo que se encuentra en la entrada de la tienda; nosotros le llamamos Don Federico. En algunas imágenes se le ve conversando con el siempre sociable Bartolo “el malagueño” (el de las sardinas).

La siguiente imagen es
un montaje que hizo Anna con la ayuda de Photoshop, uniendo varias imágenes
distintas para formar este pueblo de antaño, situado en algún lugar de la
imaginación. Al atardecer en las viviendas se encienden las luces, y en la
calle las farolas. La tienda también se iluminada por dentro y por fuera,
llamando la atención a los clientes de última hora.
Del molino hay menos fotos nuevas, pero esta obra ya la pudisteis ver terminada del todo en su día.
Y para terminar, dos foto-montajes más del molino con sus paisajes de praderas de trigo, montañas y arroyos.
Pronto volveremos con algo nuevo.
Hasta entonces.

















