Al igual que la panadería, tanto la camioneta con su repartidor como el triciclo estaban expuestos a toda clase de toqueteo por parte de los curiosos, al polvo ambiental, a esos bichitos invasores y al sol que castigaba el escaparate de la panadería donde estaban expuestos.
Así es como se veían antes de la restauración.
Así es como se veían antes de la restauración.
La restauración
Al igual que la panadería, procedí a retirar todo el contenido de la camioneta y darle una buena limpieza, después de lo cual re-emplacé las bombillas de los faros y el contenido de la parte trasera por otro limpio y nuevo.
Al igual que la panadería, procedí a retirar todo el contenido de la camioneta y darle una buena limpieza, después de lo cual re-emplacé las bombillas de los faros y el contenido de la parte trasera por otro limpio y nuevo.
El triciclo también fue restaurado, el papel blanco luego sería sustituido por papel marrón.
Paco el manitas, que estuvo presente durante toda la restauración de estos elementos, participaba donde podía y sino, simplemente curioseaba por los lares, buscando algo que reportar al charlatán de Bartolo el sardinero y al resto de los habitantes de nuestro Minimundo. Aquí está posando al lado de la camioneta recién restaurada.
Ahora subiéndose a la cabina del conductor.
Bueno, quizás más tarde…
Mientras se fuma una pipa, Paco observa el triciclo y se le ocurre una idea disparatada y divertida.
Mientras los demás están despistados, el muy travieso se lleva el triciclo a dar una vuelta para probar su resistencia y descubrir qué velocidad le puede sacar!!!
Esta foto salió torcida y con un dedo delante, y es que fue un disparo a toda prisa para no perder la toma, ya que el manitas llevaba el triciclo a toda velocidad!!! De hecho, por poco me atropella!! ;D
Camioneta y triciclo ya restaurados y en su vitrina
Aquí podéis ver los vehículos para repartir el pan montados sobre la base de la vitrina en su propia escena. El triciclo ya tiene sus papeles marrones, más típicos de la época.


Así quedó la escena en su vitrina.
Fijaros en el simpático perrito que espera pacientemente al repartidor mientras éste hace su trabajo.
La farola la hice de piezas recicladas.
Esta restauración la hice el verano pasado del 2010 justo después de haber estado ingresado en el hospital, pero ese es otro tema que no trataré aquí… Ya estoy bien, pero no hablemos de mí, si he mencionado el tema es para que veáis hasta donde podemos llegar con el reciclaje. Mientras estaba ingresado, todos los vasitos de plástico en los que me daban las pastillas, los iba guardando pues sabía que me serían útiles para alguna cosa. Si pincháis sobre la imagen para verla mejor fijaros bien que se ven las rayitas de las medidas en el vasito ;)
A la base de la vitrina le puse una moldura en relieve.
Y terminamos con esta última imagen. La tarjeta fue un detalle que nos hizo nuestro amigo Migue.
Pero espera, hay otra foto. Esta era una caja de pan de verdad y fue un obsequio que nos entregó el dueño de la panadería cuando vino a recoger su diorama.
No cabe decir que el dueño de la panadería se quedó muy contento con el resultado de su mini-panadería y con la escena de los vehículos de reparto, ambos ya en sus vitrinas, protegidos de cualquier estropicio.
La primera vez que publicamos estas obras, allá en el 2008 pusimos pocas fotos y no muy buenas ya que no se apreciaban bien los detalles. Esta vez hicimos cientos de fotos y la tarea de elegir las que os hemos enseñado ha sido bastante difícil, de hecho es una de las razones por las que hemos tardado tanto en publicarlas. Esperamos pues, que al volver a ver estas obras en toda su gloria y detalle no os hayáis quedado esta vez con la miel en los labios.
Gracias por vuestro tiempo y atención y hasta la próxima!! ;)









































2 comentarios:
Bella! Una scena davvero originale.
Ciao Faby
madre que pasada, es una maravilla.
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