La idea de este barco nació a partir de una hoja seca que me
encontré. Cuando vi la forma que tenía empecé a visualizar un barco egipcio y
decidí que era apropiado para reproducir al barco de recreo de Tutankamón en
miniatura.
El barco de Tutankamón le servía como embarcación de recreo en
vida y al morir, le serviría como transporte al más allá. Una maqueta de este
barco fue uno de los tesoros que se descubrió en su tumba en 1922.
Los materiales que he escogido para construir esta obra son
varios, pero he intentado mantenerme fiel a su origen, incluyendo donde he
podido materiales de naturaleza egipcia, lo cual le añade un aire de autenticidad.
Esta obra tal y como la mostramos a continuación no está del
todo terminada, pero solo le falta la vitrina, la cual también publicaremos en
este blog cuando esté terminada.
Pero primero os
mostraremos los varios pasos de la construcción del barco.
Empezamos con la hoja que realmente no tengo la menor idea de
que planta puede proceder, pero estaba bien seca y algo torcida, por lo tanto lo
más difícil fue darle una forma derecha, pero a base de calzos poco a poco pude
enderezarla. Tampoco quedó perfectamente formada pero me quedé satisfecho con
los resultados.
Después de centrada, coloqué las traviesas y acabó cogiendo
forma.
El siguiente paso fue colocar el piso de madera de cedro que es
una madera que se usaba antiguamente para la construcción en Egipto.
Mirad donde apunta la flecha. El Faraón Tutankamon y su esposa Ankesenamón observan complacidos el progreso de la
construcción de su nave.
Primero tallé los adornos en relieve sobre la base del casco y
el siguiente procedimiento fue esmaltar todos los relieves.
Pieza lateral de la cámara central.
Aquí ya podéis ver la cámara central montada con su escalera.
Notad que la pisada de los escalones es de papiro.

Este es el interior de la cámara central, en el cual se aprecia
el efecto real conseguido con el enlosado. Las paredes están forradas con papiro,
y el blasón en realce del busto de Tutankamón está hecho de metal repujado.

Aquí ya están colocados los enormes remos, que en realidad
servían como timón. En el Nilo no hacían falta remeros ya que el viento suele
soplar rio arriba desde el norte y para navegar en dirección contraria solo
tenían que arriar la vela y dejarse llevar rio abajo por la corriente.
Uno de los dos baldaquinos, que era el lugar de honor; una silla
o un trono protegido del sol. Aquí todavía no le había puesto el techo.
En las extremidades del timón, dos cabezas egipcias. Estas
cabezas servían como contrapeso de los remos.

Después coloqué el mástil y las vergas que están hechas de
madera de cedro, y las jarcias que son de cáñamo egipcio.

Y me puse a añadir algunos detalles más.

El otro baldaquino, con el techo ya puesto.
El siguiente paso fue aplicarle pan de oro. En aquellos días en
Egipto utilizaban laminado de oro, yo he usado pan de oro de 24 quilates.
Y aquí el barco ya casi terminado.
Estos personajes los conseguí hace algún tiempo como parte de
una colección, que incluía figuritas egipcias como estas de plomo. No estoy
seguro de la escala pero el que está de pie mide 4 cm. de alto.
Aquí el barco ya tiene la vela puesta, una vela hecha de
autentico lino egipcio.
Y hasta aquí llegamos, ya solo me falta terminar y montar la
vitrina, cuando eso suceda os mostraremos la obra completa y terminada aquí, en
el Minimundo de Paco. Gracias por vuestra atención.