Un
buen día llegaron a mis manos unos moldes de silicona para hacer ladrillos y
decidí probarlos con yeso. Me encantaban las formas de los ladrillos y el
efecto desgastado del yeso según salía del molde, y así me inspiré para crear
esta obra, un Castillo Medieval con influencias Cristianas y Musulmanas.
Mediante
iba construyendo el Castillo, me iba enamorando cada vez mas de la estructura y
de la variedad de ladrillos y las formas que iba consiguiendo.
Sin
embargo, también me iba dando cuenta del peso que iba adquiriendo la obra, y por esta razón no llegué a terminarla. Tuve
que retirarla de la escena mini pues por su sobrepeso ya no resultaba práctico
tenerlo en casa.
Fue
una decisión muy dura de tomar y más duro aun fue desmontarlo hasta convertirlo
en un mini-montón de escombros. Pero todavía conservamos la torre, lo único que
queda del resto son sus accesorios y muchas fotos, algunas de las cuales como
homenaje a esta obra, os enseñamos a continuación.
Nuestra
gata (la que llamamos ‘Gorda’) se entusiasmó también con la idea del Castillo,
y se presentó para el puesto de Guardián,
amenazando con su mirada de dragón a cualquiera que osara acercarse.
La planta base con la torre.

La torre cobrando vida.
Los exteriores con su
iluminación.
Y ahora, si este Caballero
Guardián de las puertas del Castillo nos lo permite, entraremos dentro.
El Caballero sigue mostrando
una actitud un tanto agresiva, pero al menos nos han levantado el rastrillo,
así que entremos.
Esta
es la entrada y planta baja, destacando varios rincones.
Las
paredes están revestidas de estuco, aplicado con paleta.
Ahora, subamos por la escalera
y veamos la primera planta superior (o lo que iba a serla).
Una foto hecha con flash y otra
con iluminación propia del mismo rincón.
Halle unos personajes que
encajaban de maravilla y decidí jugar un poco montando escenas medievales.
Mirad al Príncipe, como
contempla con orgullo un precioso mural que iba a ser incorporado a la pared de
la primera planta.
En esta planta hay más
actividad entre los personajes.
Un muchacho aspira ser nombrado
Caballero por el Rey.
Para el Trono del Rey y la
chimenea también utilicé ladrillos de yeso.
El Bufón de la Corte se pasea
por el Castillo buscando con quien meterse.
Mientras que el otro lado es
custodiado por un Caballero Guardián del Castillo.
Mientras tanto, el Príncipe se
pasea tranquilo por los interiores de su Castillo, ignorando completamente lo
que la mañana siguiente le guardaba a su precioso Castillo, aun en construcción.
El amanecer trae consigo una
feroz y terrible batalla y la eventual conquista y destrucción del Castillo.
El ariete que usaron los
invasores para derribar la puerta.
Y una de las catapultas que
derribó sus muros.
Estas son algunas de las piezas
que lograron salvarse de la tragedia.
Y no olvidemos los Soldados y Caballeros
que lucharon en vano, pero con valentía para salvar su fortaleza.
Y por supuesto el Bufón siempre
sonriente y positivo, pues al igual que sus compañeros, logro sobrevivir.
¡Hasta pronto!



















































